LA EUTANASIA
Cada
persona ha adquirido la capacidad de decidir sobre sus decisiones, así como es
capaz de afrontar las consecuencias de sus actos tiene la posibilidad de
decidir si quiere o no seguir con vida. La eutanasia es la acción u omisión que
acelera la muerte de un paciente desahuciado con la intención de evitar
sufrimientos; el concepto está asociado a la muerte sin sufrimiento físico. La
eutanasia es un tópico que causa y seguirá causando gran controversia; por un
lado está la autonomía del individuo para tomar decisiones propias y por el
otro los grupos culturales y religiosos para quienes todos los individuos
tienen que comportarse de acuerdo con las normas por ellos establecidas.
Es la distinción entre el libre albedrío y su amparo por parte de la sociedad.
En este sentido, la eutanasia es una decisión voluntaria y autónoma del
individuo que sufre.
¿Suicidio u Homicidio? Desde el punto de vista
religioso, la eutanasia es una grave
violación de la Ley de Dios, en cuanta eliminación deliberada y moralmente inaceptable
de una persona humana. Para la iglesia el suicidio y homicidio siempre han sido
moralmente inaceptable, ya que es visto desde un punto de vista objetivo, porque
se comporta como un acto que se aleja del amor propio y hacia el prójimo. Algunos sectores
que tratan de imponer en la sociedad contemporánea una determinada idea del
progreso, asociada únicamente al aumento del confort en el ámbito material o a
una figura tecnológica, la empujan, casi inconscientemente, a aceptar como
buenas las actuaciones encaminadas a terminar con la vida de individuos cuyas
condiciones vitales no sean consideradas suficientemente aceptables. Cada persona tiene el derecho de tomar
decisiones con aspectos relacionados a su vida, incluyendo su muerte. Muchas
personas piensan que de la misma manera en que ellos deciden como vivir su
vida, (qué estudiar, con quién casarse, dónde vivir, etc.) también pueden
decidir cómo será su muerte.
La
eutanasia es un acto compasivo de ayudar a morir con dignidad, el ayudar a
morir a una persona que está sufriendo es mejor, que mantenerla con vida cuando
se sabe que la muerte ya no se puede evitar.
La idea de que la muerte podría representar un alivio para una vida
condenada a horribles sufrimientos ha llegado a considerarse como obtener una
muerte digna, los médicos, por ejemplo, afirman o defienden que el enfermo
tiene todo el derecho del mundo para elegir el momento de su propia muerte,
además se cree que si una persona está sufriendo, vale la pena acabar con su
sufrimiento y no continuar viviendo en esa situación. Muchas personas que
padecen enfermedades terminales o que depende de otras para realizar sus
actividades, crecen dentro de ellos sentimientos de inutilidad que lo único que
provoca en ellos es sufrimiento, el ayudar a morir a una persona que está
sufriendo es mejor, que mantenerla con vida cuando se sabe que la muerte ya no
se puede evitar.
Cabe
resaltar que esta práctica se ha tomado como
primera opción para muchas personas en vez de ser la última, que inicia
como excepción y termina convirtiéndose en una alternativa normal. De esta
forma, muchos pacientes al ser informados de tener enfermedades terminales, a
pesar de no tener sufrimientos, deciden ser sometidos a la eutanasia.
En
síntesis, todo ser humano posee una dignidad intrínseca e inviolable, que no es
idónea de sucesiones, y que es universal e independiente de la situación de
edad, salud o autonomía que se posea. Esa dignidad es congénita a toda vida
humana, le confiere el derecho irrenunciable a la vida y a querer morir
dignamente.
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